El primer paso para tener un nuevo hogar es, como todos bien sabemos, pintar paredes, colocar puertas y suelos, amueblar… Pero detrás de todo ese trabajo decorativo que forma parte de lo funcional de una casa hay que convertir esa casa en un hogar. Para ello debemos dotar a cada espacio de su propia personalidad, pero también de la nuestra, de forma que cuando estemos en una habitación ésta nos transmita armonía, calidez y comodidad, que sintamos que sea nuestra.

Para ello recurrimos a los adornos, objetos personales y detalles especiales, y uno de ellos, los que más solemos utilizar, son los cuadros. Un cuadro, en cuanto se coloca, da instantáneamente personalidad y vida a un espacio, por vacío o lleno que esté.

La tecnología está haciendo mella hoy en día en todos los aspectos de la vida cotidiana y en decoración,  también. Cada día vemos más objetos personalizados o a realizados a nuestro propio gusto y ahí juega un papel muy importante la grabación. Grabar un dibujo, estampado o fotografía que nos guste especialmente en un cuadro que coloquemos en una de las paredes de nuestra casa hará que sintamos esa pared e incluso toda esa estancia de la casa como realmente nuestra, con un pedacito de nosotros, formando poco a poco, nuestro verdadero hogar.